• Entrevista a Musho:
“Para triunfar en la música hace falta musho trabajo, musho esfuerzo, musha paciencia, musha fe, musha disciplina, musha suerte...”
Malagueño y artista 100%, Sergio Belmonte es uno de esos nuevos valores de los que la cantera musical andaluza está surtiendo a este país. Con “Musho” se ha convertido en una auténtica revelación en el panorama de la música pop y así lo revela su presencia en la final del pasado Costa Pop 2009 en el que presentó unos temas frescos y bailables. Ídolo de consagradas figuras como el fallecido Michael Jackson o Alejandro Sanz, para Sergio, la música lo es todo en su vida.
Ahora sueña con presentar su disco “Musho” por toda la geografía española y dar a conocer su música, algo que ya ha logrado en la Provincia de Málaga y que tan buenos resultados ha cosechado. Con temas como “Dame Más” o “Spin Out” estamos seguro de que lo conseguirá.
¿Quién es Sergio Belmonte?
Sergio Belmonte soy yo…(risas). Soy compositor, músico, cantante y productor. Un malagueño de 25 años, que desde que nació ha vivido rodeado de música y músicos, debido a que mi padre también es músico y cantante. Mi pasión es la música, o mejor dicho, la música es mi forma de vida, vivo por y para ella.
¿Y "Musho"? ¿De dónde proviene la palabra?
“Musho” es mi nombre artístico. Es un apodo que me puso mi productor por mi acento andaluz.
¿Cuáles fueron tus comienzos?
Mis comienzos fueron desde muy pequeñito. Tendría unos 3 años cuando mi padre me subía a sus rodillas a cantar. Tengo fotos y muchos recuerdos de esa edad en adelante, me pasaba las horas con un teclado y unos auriculares que tenía mi padre en casa.
Con unos 8 años, ingresé en el Conservatorio de música de Fuengirola para realizar el grado elemental de Piano, Solfeo y Canto. Cuando terminé de esto, a los doce compuse mi primera canción y un par de años más tarde monté mi primer grupo y ya un año más tarde empecé a trabajar como pianista y cantante en restaurantes de la Costa. Desde los 16 años en adelante he tenido la suerte de contar en mi camino con músicos y personas excelentes con los que he compartido locales de ensayo, conciertos, viajes, grabaciones de maquetas..etc.
Tuve la suerte de ser el artista más joven en festivales como Rock machina 2001 y Viñarock 2002 en los que tan sólo contaba con 17 años. Ya en Madrid he tocado en la mejores salas de la capital acompañando como teclista y corista de diferentes artistas en sus presentaciones de discos.
¿Siempre soñaste con dedicarte al mundo de la canción?
Sí, la verdad es que siempre soñé dedicarme al mundo de la música,
y la verdad es que he tenido la suerte de poder dedicarme a ello, todo gracias a mis padres que desde el primer momento me han apoyado en todo lo que he hecho, también gracias a mi productor Jaime y a mis amigos y compañeros.
¿A qué aspiras en el mundo de la música?
Quiero compartir mis sentimientos con las personas en forma de canciones y que las personas sientan algo al escucharlas.
¿Hace falta "musho" para triunfar en el mundo de la música?
Musho trabajo, musho esfuerzo, musha paciencia, musha fe, musha disciplina, musha suerte...
¿Cuáles son tus influencias en el mundo de la música y a quién admiras?
¡La verdad es que me gusta toda la música! Aunque reconozco que entre otros mis artistas favoritos son: Michael Jackson, Alejandro Sanz, Antonio Vega, Queen.
Podemos ver que has cantado en muchos lugares de la provincia ¿Con cuál te quedas?
La verdad es que uno de los conciertos más inolvidables fue el Costa Pop 2009, es muy emocionante tocar en tu tierra y ver 12.000 personas gritando delante de ti cada vez que decía ¡arriba Málaga!
Y de los premios recibidos, ¿cuál ha sido el que mayor orgullo ha despertado en ti?
Pues haber sido seleccionado entre más de 120 grupos en un Concurso-Festival de los 40 principales (Costa Pop 2009), ser finalista y poder compartir escenario con artistas nacionales e internacionales como Katy Perry, Nek, Nena Daconte,Emilia de Poret, Macaco, Manuel Carrasco,Conchita, Lucas Masciano…etc.
Hablando del Costapop, ¿cómo te fue?
Muy bien, ha sido una experiencia única e inimitable hasta el momento.
¿Orgulloso de ser finalista?
Por supuesto, para mí es un orgullo el que reconozcan mi trabajo entre más de 120 proyectos presentados a los 40 Principales y estar entre los 4 primeros, es un orgullo muy grande.
¿Cómo definirías la música que haces?
Sincera y de corazón. Básicamente es.
Compones algunas canciones, ¿verdad? ¿Qué necesitas para ello? ¿Algunas manías o
formas para escribir?
Sí, compongo desde los 12 años. La verdad es que no necesito mucho, sentarme frente a mi piano y dejar fluir las ideas, muchas veces empiezo a tocar, y cuando me doy cuenta tengo una rueda de acordes, con cambios etc. Después tarareo una melodía y después cuando la tengo le pongo letra; otras veces directamente me pongo a cantar una letra que me va viniendo y voy inventando o recordando algún momento personal, dejando salir los sentimientos y le voy poniendo música con el piano. En fin no sé, igual es difícil de explicar, muchos lo simplifican diciendo “Inspiración”.
Podemos ver que los acústicos te van. ¿Esto representa realmente al artista?
Sí, me gustan mucho. Creo que un concierto acústico, acercan más al público y al artista, es un escenario más intimo y especial. Las canciones en la mayoría de los casos las puedes escuchar puras y desnudas, piano y voz, guitarra y voz...
¿Qué ventajas supone para ti tener un espacio en internet?
Tener una ventana propia, donde puedes asomarte, exponer tus ideas y lanzarlas a todo el mundo, la gente puede llegar a conocer tu música esté donde esté.
¿Has contado con el apoyo de familia, instituciones o alguien para sacar los proyectos adelante?
Por supuesto siempre he contado con el apoyo de mi familia, cada uno de mis días, y cuando me fui a Madrid conocí a una persona muy importante en mi vida y carrera artística, mi productor Jaime, quien me ha apoyado y me sigue apoyando, y desde aquí quisiera darle las gracias de corazón, siempre estaré agradecido por todo.
¿Qué es para ti la música?
Es una forma de vivir, una manera de contar o expresar lo que sientes, es para mí lo más grande de este mundo.
Sobre tu disco, ¿cómo ha sido la acogida de éste y qué esperas de él?
La acogida ha sido muy buena, con muy buenas críticas y la verdad, espero que me siga dando tan buenos momentos y satisfacciones personales como hasta ahora.
¿Siempre cantas canciones tuyas o también "prestadas"?
Siempre he cantado canciones mías, ya que soy compositor, pero en este disco he querido contar con canciones de algunos compositores amigos míos. Gracias al buen rollo que siempre me han regalado, quería contar con ellos en mi primer trabajo discográfico.
¿Tocas algún instrumento o sólo pones la voz?
Toco el piano y un poquito la guitarra.
¿Dedicas muchas horas para ensayar?
Normalmente quedo con mi banda 2 días a la semana para seguir manteniendo fresco el directo de “Musho”. Los ensayos suelen ser 3 horas aunque después me dedico cada día a componer, grabar y producir a otros artistas.
¿Nos podías hablar de tu futuro? ¿Dónde te podremos ver?
Quiero recorrer todo el país para ofrecer y compartir con el público mi música. Sin ir más lejos, el próximo 7 de Noviembre voy a presentar mi disco en el Teatro Las Lagunas de Mijas donde contaré con la colaboración de amigos de la profesión.
"Musho" a fondo
Playa o montaña?
Playa, aunque también me gusta la montaña.
Sur o Norte?
Sur.
Craig David o Lenny Kravitz?
Es complicado ya que me gusta toda la música bien hecha y con gusto y ambos tienen las 2 cosas, pero me mojaré y diré Lenny Kravitz. Craig David es otro pedazo de artista ¡ojo!
Un color?
Azul.
Un número?
7.
Una ciudad para vivir?
Mi Málaga sin duda.
Una palabra?
Música.
Ángel Porras Cano
• Entrevista a Huecco:
“Mi marca es que la gente, mi público, espera que yo saque cualquier cosa”
Rumba, rock, mambo, pop, tango, metal, flamenco, reggaetón, samba, boleros, salsa, cumbia, reggae, ska, hip hop,… son algunas de las influencias de este cantante madrileño cuya marca precisamente radica en el no-estilo.
‘Assalto’ es su último disco donde se encuentran canciones tan populares ya como ‘La reina de los angelotes’ o la colaboración con Hanna ‘Se acabaron las lágrimas’. Ritmo, alegría, nostalgia y sobre todo mucha vida es lo irradia este joven madrileño que desde su lanzamiento en solitario en 2007 no ha hecho más que cosechar éxitos. Sugarless es la banda con la que saltó a la fama, y en la se hizo conocido como Ivanh. Aquí, Huecco tuvo la oportunidad de grabar tres discos con los que recorrieron toda la geografía española y parte de Latinoamérica. Ahora, se propone su Assalto Tour 2009, una gira con la que visitará más de 40 ciudades dentro y fuera de España.
Algo en lo que todos los medios coinciden al hablar de ti es en la fusión o mestizaje de tu música sin llegar a etiquetar tu estilo claramente ¿te sientes identificado?
Me siento identificado con el no estilo precisamente, me da la libertad el no tener un estilo. Esa es mi marca, mi marca es que la gente, mi público, espera que yo saque cualquier cosa. Un día vengo con una ópera y dirán: claro es que es Huecco. O le vengo con una canción punky y dirán: claro, Huecco. O le vengo con un bolero y dirán: claro, porque Huecco hace todo, entonces, bueno pues otra locura más. Yo creo que esa mi marca, el no estilo.
Te atribuyen la creación del rumbaton, ¿me puedes explicar en qué consiste?
El rumbatón era ‘Mami Guerrera’, que es la mezcla entre rumba sobre el ritmo del reggaetón. Y luego en el segundo disco hemos sacado la rumbia que sería mezcla de rumba y cumbia, sería ‘Reina de los angelotes’. Rumbita mezclada con la cumbia, que es el ritmo latino de Colombia.
¿Queda algo de Sugarless en tu música?
Sí, la energía, la actitud, algunos gritos. Ya habéis visto hoy que cuando hay que sacudir, sigo sacudiendo. Entonces sí, sobre todo la actitud. Siempre dije que el rock es actitud, y de nada vale que tengas muñequeras de pinchos hasta los codos si no tienes actitud. Y luego hay gente que va vestida normal y tiene una actitud muy buena, y a mí lo que me vale es la actitud sinceramente.
Tus canciones suelen tener un mensaje bastante explicito lo que hace que muchas personas se puedan sentir identificadas con tus historias, ¿crees que esa ha podido ser la clave de tu éxito o prefieres no pensarlo?
Yo primero hago lo que me gusta, y es cierto que dentro de lo que me gusta hay canciones de baile y canciones con mensaje. Entonces, yo he demostrado que se puede llegar al público de las dos maneras. ‘Pa mi guerrera’ fue un pepino y era baile, y luego ‘Mirando al cielo’ o ‘Se acabaron las lágrimas’ también han llegado mucho a la gente y era con mensaje. Entonces pues, en ese aspecto no lo hago por llegar, yo hago las canciones como me salen y si llegan a la gente bien, pero sí que puede que sea parte de demostrar que puedes sonar en radio y salir en televisión y también con canciones con un poco de mensaje social.
¿Por qué el nombre de Huecco?
Es una reserva indígena que hay en Tejas, y es por mi respeto por todos los sitios.
¿Qué planes tienes a corto plazo o qué podremos ver de Huecco próximamente?
Pues una gira que en el año de crisis estamos tocando 40 conciertos en España, con lo cual yo encantado de la vida. Nos va muy bien, este es nuestro mejor año cuando es el peor año de muchos otros grupos. No sé porque, pero yo creo que es el momento de cada artista. Y luego salir a tocar a Alemania, Suiza en julio, y acabaremos la gira en Estados Unidos a final de año, así que los planes son, para la que está cayendo son la hostia.
Noelia Vázquez Calderón
• Entrevista a José Miguel López, crítico musical RNE 3:
Una vida llena de música
Los ritmos étnicos y la música de todos los tiempos se dieron cita el pásado sábado 28 de Marzo en la Sala Gades de la capital de la Costa del Sol de la mano del crítico musical de RNE 3, José Miguel López, que celebraba la edición 7.000 del programa “Discópolis”, que dirije en esta emisora tras 22 años en las ondas, y que forman parte del ciclo “La Música Contada” que se está llevando a cabo entre los meses de Enero y Mayo de este año en las ciudades de Málaga, Sevilla y Granada.
En una tarde para el recuerdo, se presentaba José Miguel López ante su público para desgranar el paso de los años a través de las canciones que marcaron una época tanto a él como a la música en general. Un repaso total a una docena de títulos que permanecen en la memoria de casi todos y la presentación de infinidad de fotos con los grandes artistas que pasaron por el estudio de Radio Nacional a lo largo de las más de dos décadas que lleva el programa en antena.
Antonio Blanco y Nani, agitadores musicales malagueños, daban comienzo al acto haciendo una presentación acorde a la amistad que les une con el crítico. Ambos destacaron la figura de una persona que lleva una vida entregada a la música y que ha luchado por dar a conocer a gente desconocida para el gran público y encumbrarla en los puestos más altos de las listas de música.
A lo largo de dos horas, López, hizo entrega de una gran memoria recordando las mejores anécdotas que ha tenido con gente de la talla de John Paul John, ex-componente de Led Zeppelin, Franco Battiato o Cesaria Évora. Fan de la música “blues”, José Miguel López, dejó encantado a los allí presentes mostrando su admiración por estar en Málaga. “Me encuentro muy agradecido por la posibilidad de venir a este tipo de actos” comentaba a Málaga en Concierto.
El acto concluyó con una serie de preguntas acerca de los ritmos étnicos en los que quiso destacar todo lo que mueve este tipo de música y la diversidad que posee. El término acuñado por el mismo de Etno Breat pone de manifiesto la pluralidad que estos ritmos consiguen tanto en él como en la sociedad. Tambien hizo referencia a la labor tan buena que estan teniendo los raperos por la recuperacion de los discos de vinilo y aunque los suelen “destrozar” un poco, son encomiables el trato que hacen de la música.
Una vez concluído este acto, José Miguel López, nos quiso contestar unas cuantas preguntas:
¿Cómo se encuentra por asistir a una nueva edición de “La música contada” aquí en Málaga?
Es un halago que te llamen para asistir a este tipo de actos en los que me encuentro tan bien. He estado en Granada el pasado Febrero y ahora en Málaga. En Granada tengo multitud de recuerdos, allí estudié un año y se me quedó grabado aquello mientras que a Málaga nunca vine como profesional sino de visitante y tener ahora esta oportunidad, es increíble.
¿Recordaría algún buen y mal momento de los 7.000 programas que lleva en RNE?
Difícil saber algo así. Son muchos los buenos momentos que he pasado y espero pasar, diría que son uno docena los que tengo muy grabados pero el concierto de “Tangerine Dreams” no lo podré olvidar nunca ni la forma en la que estuve allí presente. Los malos momentos ni los recuerdos, no merecen la pena, me quedo siempre con los positivos.
¿Si no desarrollaría este trabajo, que hubiera sido?
La verdad es que no lo sé, gracias a una compañera de facultad, estoy aquí celebrando estos 7.000 programas y no como corresponsal de guerra que era lo que me llamaba más la atención de la prensa escrita.
¿Tiene algún objetivo por cumplir tras estos 22 años en la radio?
No es un objetivo en sí, yo me puse un día y fijate a donde he llegado. Te pones y sin darte cuenta, llegas a los mil, luego a los dos mil y ya son 7.000 pero no me los he fijado ni se a donde puedo llegar en el futuro. Quiero trabajar y esa es mi misión.
¿Alguna vez apostó por un músico que pensaba que triunfaría y no fué así?
Sí, desde luego. Hay muchos a los que se les deposita confianza pero nunca dan un golpe y salen a la luz. Veía claro los triunfos de Celtas Cortos, Ismael Serrano o Ketama pero después hay otros como Lara Bello o Claustrofobia, que no consiguen despegar y son gente que me gusta que asomaran la cabeza.
¿Conoce la música que se dá en Málaga?
Aquí teneís a un gran músico, el futuro Robert Flynn, es Alain Piñero de Nerja. Está un poco enclaustrado allí y sale poquito, solo a Madrid pero es un músico que me tiene encantado.
Para conocer más a fondo a una de las estrellas de la futura música malagueña, pásate por su web. http://www.myspace.com/alainpinero
Ángel Porras Cano
• Entrevista a Toni Romero:
“La música es algo que nos aporta una cantidad de cosas que todavía están por descubrir”
Marruecos o México son algunos de los países que han podido disfrutar de la música del pianista Toni Romero. Más conocido por ser el teclista de Chambao, lleva toda una vida dedicada por y para la música.
Joven, atrevido, constante y trabajador son algunos de los adjetivos que mejor definen a Toni Romero. A pesar de ser ciego, nunca ha visto limitado sus objetivos, y a día de hoy, a sus 35 años, ha trabajado con artistas de la talla de Ricky Martin o Raimundo Amador.
Ritmos de todos los estilos y colores convergen en los gustos de este polifacético músico que se define como un amante de la música en general: “Ahora por ejemplo estoy escuchando a Jamie Cullum, y a lo mejor otro día me da por poner Ketama o Vicente Amigo o la Niña Pastori”.
¿Cuándo y cómo comienza en el mundo de la música?
Comencé de chiquitito como un juego, con 9 o 10 años. Hasta que el juego poco a poco se convirtió en una pesadilla para mis padres, porque era todos los días.
Mi primer piano me lo compró mi padre cuando tenía 13 años. Ahí está todavía y me estará acompañándome para los restos.
¿Ha estudiado algo relacionado con la música o es autodidacta?
A raíz de tener el primer piano, me apunté al conservatorio y estuve estudiando solfeo y piano en la escuela de música, pero siempre había sido autodidacta, y me había gustado investigar por mi cuenta cosas que no te enseñan en la escuela muchas veces.
El conservatorio está muy anticuado. Está muy centrado en el clásico solamente, que está muy bien pero si quieres otros caminos como el flamenco, el jazz, el rock o el pop pues no lo tienes ahí. Y eso es lo que le pasa a muchos músicos en España que al final o se aburren o ni si quiera se apuntan.
Y bueno, a partir de los 14 o 15 años ya empecé a tener amiguillos que tocaban, nos juntábamos, hacíamos un grupo e íbamos tocando. Ya te iba conociendo más la gente e iban saliendo cositas de flamenco. Yo empecé también con el flamenco haciendo muchas cosillas, acompañando a cantaores como El Chino (cantaor malagueño que formaba parte de ARTE-4).
¿Tenía un grupo por aquella época?
Sí, yo en aquella época tenía un grupo, se llamaba ‘Hasta el final’, de pop-rock. En esa etapa, como faltaba el batería y como éramos todos tan jovencillos, tan inexpertos, tan atrevidos también, pues buscando a un chaval que tocara la batería, no había nada que nos cuadrara y entonces me puse yo. Compramos una con el dinerillo del grupo y ya después me compré una auténtica.
¿Entonces toca la batería y el piano?
Bueno, estuve un par de años tocando la batería, pero después hacía falta lo contrario. Estábamos buscando teclista, no encontrábamos ninguno que nos cuadrara, entonces volví al teclado, y desde entonces no he vuelto a tocarla. Es decir, que me pongo ahora en una batería y me haría falta un ratito de entrenamiento.
Además de atreverse con todo lo que se precie, ¿compone?
La composición es una cosa que estoy desarrollando recientemente. He estado mucho mucho tiempo sin componer, porque me he dedicado más a tocar con otra gente, o a investigar la armonía, los acordes,… Eso es un mundo. Como es todo tan complejo, la música tiene tantísimas cosas, que te puedes tirar una vida para cada cosa, para tocar solamente, o para ponerte a grabar con el ordenador o con una mesa, o para componer que es lo que estoy haciendo últimamente.
¿De dónde surge la inspiración?
La inspiración cuando viene, viene, se nota, pero no te puedes quedar esperando a que venga la inspiración porque no sabes cuándo va a venir. Hay que ponerse y tirarte horas hasta que te salga. Hay que trabajarlo claro.
¿Con qué estilos musicales le gusta trabajar?
Todo, me gusta de todo la verdad. No sabía por dónde inclinarme. Hombre, hay ciertas cosas que me gustan más. El rock me gusta o el heavy pero no es una cosa que la trate demasiado la verdad, casi nada.
Estoy más centrado en flamenco, músicas con cierto aire jazzero o moderno. La electrónica me gusta también, música étnica me gusta mucho, África, Brasil.
¿Cuándo y cómo comienza su relación con Chambao?
Empezó al principio del grupo. Fue en 2002, cuando sacaron el primer disco. Habían hecho sólo una actuación pero no estaba nada formado el grupo, fueron los principios del todo. Entonces querían introducir algún músico y a través de un amigo me llamaron y estuve con ellos.
Yo había visto el videoclip de ‘Instinto Humano’, había escuchado el tema ese y me encantó. Y cuando me dijeron que Chambao quería que tocase con ellos, me moló la idea, estuve hablando con ellos y ahí empecé. Empezamos a ensayar, empezaron los primeros bolos, los primeros conciertos. Al principio eran salas de 300 personas, 500, pero ya se iban viendo todos los sitios a tope.
En Barcelona fuimos a una sala de 1.000 personas, y estaba a tope. Está muy guapo, porque vas viendo cómo va creciendo un grupo, cómo va calando en la gente, y fíjate donde han llegado.
Aunque llevase muchos años dedicado a la música ¿podríamos decir que es con Chambao cuando se das a conocer?
Sí, aunque llevaba ya tiempo dando vueltas.
Desde entonces ha hecho y hace muchas cosas tanto con ellos como con otros artistas ¿no?
Sí, con Ricky Martin hicimos cuatro conciertos en México, y eso fue una experiencia muy chula, conviviendo con ellos, con toda la gente que lleva él. Con Raimundo Amador he hecho algunas cositas. Con Los Delincuentes he grabado algo.
¿Qué es la música para usted?
La música es algo que nos aporta una cantidad de cosas que seguro que todavía están por descubrir. Es una cosa esencial para cualquiera. A través de la música te ríes, lloras, te cambia el estado de ánimo con sólo escuchar una canción que te gusta, aunque no la conozcas. Hay una magia ahí que no sabemos por qué y eso es necesario.
Es como una simbiosis, el músico le da al público alegría para que disfrute y el público le da alegría al músico. En un concierto hay un circuito de energía del escenario al público y del público al escenario que cuando eso se consigue hay una onda impresionante.
Junto a Juan Heredia presentó un nuevo método de aprender a tocar el cajón, ¿en qué consiste exactamente?
Pues es un método didáctico para aprender a tocar el cajón con un Dvd. Bueno, el que toca el cajón es Juanito, yo no toco. Me gusta la percusión pero el que toca el cajón es él y yo estoy allí acompañándole porque como se hace a través de ciertos palos, la bulería, la soleá, también algunos que no son del flamenco como la samba, el funky, pues yo estoy acompañándole ahí con el teclado. Además, la peculiaridad que tiene el método es que hay músicos buenísimos como el batería de Ricky Martin, que es el que va también con Juanes, y músicos de Ketama o la Niña Pastori.
¿Qué tiene entre manos ahora mismo?
Estoy con los arreglos de un disco que se va a hacer para Manzanita. Me han tocado una serie de artistas y Pancho Céspedes está entre ellos, Luz Casal, Niña Pastori, Carmona, la Mari.
Con Chambao, que no pare. Estoy componiendo también, entregando temas por encargo a artistas. Ahora mismo hay muchos que están por entregar pero hay uno que han cogido para la Húngara. Y próximamente me voy a Mozambique con un grupo de Córdoba que se llama Los Atlánticos, y a finales de este año me voy a Mali tres semanas a grabar un documental y una película o algo así.
¿Y qué le gustaría hacer próximamente?
Me gustaría ir a Brasil a tocar o de vacaciones.
¿Cómo le gustaría estar dentro de 30 años, en relación a la música?
Pues, el escenario no me gustaría abandonarlo nunca, pero sí que me gustaría tener a lo mejor un poquito más de tranquilidad. Dentro de 30 años tendré 65 años y tanto trajín para arriba y para abajo, haz maletas, deshaz maletas, eso es un follón. Estaría bien dedicarme a la grabación, a la producción de discos o de música en general, componer, y de vez en cuando los conciertos que te den vidilla.
¿Diría que ha tenido suerte o que se lo ha trabajado mucho?
Hombre llevo muchos años al pie del cañón. Claro que me lo he trabajado. Cualquier otro con 22 años o 24 hubiera dicho: me ha salido un trabajo donde me pagan 1.500€ al mes, pues aquí me quedo.
¿Cree que Málaga es un lugar complicado para triunfar en la música, o simplemente es un mundo difícil?
Las dos cosas. La música es complicada pero hay muchas cosas que lo son. Pero sí es verdad que a la hora de ir escalando en la música, abrirte un hueco es complicado y desde Málaga más porque Málaga es una ciudad pequeñita, donde no hay demasiadas opciones. Hay un montón de músicos pero el nivel de trabajo que hay aquí no es el mismo que hay en Madrid o que hay en Londres. Los discos que se graban en Madrid son todos los discos de España, o casi todos. Y aquí se graban cosas más caseritas, aunque también se hacen cosas guapas.
Viaja mucho por su trabajo pero, ¿Málaga será donde pase sus últimos días?
Yo soy un tío abierto, y la verdad que no me importaría, incluso me gustaría irme a otro sitio y no sé, partir de cero. El mundo es muy grande y es una pena que se quede ahí sin que lo conozcamos. No nos da tiempo de conocerlo todo pero sí que podemos descubrir muchas cosas por ahí y siempre te quedan tus orígenes. Tu ciudad siempre está ahí.
Noelia Vázquez Calderón

• Entrevista a Rafa Toro:
“No me lo planteo como un trabajo, esto tiene que salir de dentro”
Este ‘escritor de canciones’ y amante de los clásicos americanos entiende y transmite la música desde el sentido más íntimo y personal. Una vía de escape donde Rafa Toro plasma sus inquietudes y pensamientos con una sensibilidad especial.
Rafa Toro, malagueño de nacimiento, a sus 26 años ya cuenta con una lista de más de 60 temas donde ha depositado una pequeña parte de él en cada uno, ya que su fuente principal de inspiración son sus experiencias vitales.
Con su guitarra a cuestas, Rafa nos cuenta su trayectoria, su presente y sus expectativas. Muy pronto podremos ver su primer videoclip, grabado en Almería, de la canción ‘Cambiar de pellejo’, de la que nos ha adelantado que: “Es un tema que habla de escaparte de aquí, de perderte en un desierto y no volver”.
¿Cuándo y cómo comienzas a introducirte o a interesarte por el mundo de la música?
Con 17 años compré mi primera guitarra. Acabé un trabajo de verano y me pagaron un dinero, y con el primer dinero que cogí me compré una guitarra muy mala. Sin saber tocarla ni nada me puse a ver partituras. Y lo de escribir canciones pues no sé, supongo que me gusta escribir y un formato bueno para escribir algo es una canción. Un formato compacto, reducido en el que intentas expresar una idea de una manera directa, y eso me gusta.
Mis primeras canciones no me gusta cantarlas, de hecho ni me acuerdo de algunas, porque una canción lleva a otra y a otra, y al fin y al cabo lo que más te gusta es lo que estás haciendo ahora, en el momento, en el día a día.
¿Has formado parte de algún grupo?
No, una vez tocamos en un concierto unos amigos y yo en Sicilia. Fue una noche muy especial y me gusta decir que eso es un grupo que yo tuve, pero en realidad no era un grupo. Éramos nosotros que nos reunimos allí, vinieron a verme unos amigos y surgió algo muy chulo.
¿Prefieres cantar en solitario?
Nunca me ha gustado tocar con nadie. Tengo una idea de la música muy estricta, y de las letras, entonces no me gusta que alguien venga y me diga: por aquí o por allá. Soy muy egoísta para eso.
¿Dónde sueles hacer tus conciertos?
En sitios de Málaga, del centro sobre todo. El último fue en el Trifásico.
¿Te gusta interpretar canciones de otros artistas?
Mucho, porque las llevas a tu terreno. Por ejemplo la canción de Bob Marley ‘Redemption song’, de esa han podido hacer 1.000 versiones, algunas muy malas, pero Johnny Cash tiene una versión donde la lleva a su terreno, a su estilo, y me gusta incluso, no más, pero igual, casi igual que la original, por eso mismo, porque puedes reinventar una canción y hacerla tuya, en parte. Y me gusta cantar en mis conciertos alguna versión.
Canto mis canciones y cuando veo que se aburren mucho pues meto alguna conocida, pero tampoco me gusta cantar las típicas canciones que se cantan. Ahora estoy haciendo en los conciertos una de The Killers en formato acústico. Suena totalmente diferente al formato suyo que es mucho más de banda.
¿Qué instrumentos tocas?
La guitarra acústica. El sonido que me gusta es el sonido folk acústico. La guitarra eléctrica es meterse en un mundo en el que puedes estar toda tu vida estudiándolo. La guitarra clásica pues, tengo alguna rumbilla. Si hay que tocar una rumba se coge la guitarra española y queda un poco mejor.
¿Nunca te has animado por ejemplo con el cajón flamenco?
Me gusta mucho el flamenco, y lo respeto mucho como para ponerme yo a aporrear una caja o a intentar hacer una cosa que no… En realidad tienes que haber nacido ahí, haberlo mamado, y sentirlo de otra forma, no solamente que te guste. Y si yo llevo toda mi vida escuchando una música pues eso es lo que creo que tengo que hacer, pero tengo algunas letrillas eso sí. Soy andaluz y eso no se puede negar, salen solas, pero canciones muy ligeritas.
¿Te sientes identificado con el término ‘cantautor’?
No. La idea que todo el mundo tiene de un cantautor es falsa, es algo condicionado totalmente. La idea es de un tío muy empalagoso, muy meloso. Cuando yo era chico la idea de un cantautor era eso. Ahora mismo sé que no es eso pero no me gusta que me llamen cantautor.
¿Prefieres cantante y compositor?
Escritor de canciones, escribo canciones, hago canciones. El término americano ‘songwriter’ me gusta más, pero es un poco pedante.
Un cantautor, me dijo un colega, es un tío que canta solo y cobra muy poco.
¿Compones enteramente tus canciones, es decir, música y letra?
Sí, pero la música no tiene grandes cosas, solamente saber hilar cuatro acordes, y las mejores canciones del mundo para mí, son eso, son cuatro acordes, uno detrás de otro y ya está. Lo que las hace grande es el sentimiento que está dentro de la canción, la letra. Bob Dylan tiene canciones muy muy simples y son una maravilla.
¿Entonces buscas primero la letra que la música?
Normalmente sí. A veces estás con la guitarra haciendo tonterías y sale de casualidad algo, y después se te olvida e intentas buscarlo, pero normalmente la letra primero.
¿Qué te hace escribir, en qué piensas o qué te inspira?
Necesito buscar inspiración pero viene de viaje sobre todo, de moverme a algún sitio fuera de casa, fuera del trabajo y de todo ese tipo de cosas, y entonces la mente ya está un poco más quieta, más libre y sale solo.
¿Eres de los que va con la libreta a todos lados por si viene alguna idea o eres más de meditar y pensar sobre lo que quieres escribir?
Yo robo papeles de los sitios si tengo que escribir algo (entre risas). Normalmente me acuerdo, tengo ideas y las desarrollo luego. Sobre todo desarrollo una idea y las palabras las encuentro cuando ya tengo la guitarra conmigo.
¿Sobre qué temas escribes?
Antes, con 19 años, sí que escribía siempre a mujeres sobre todo. No eran sólo de amor, porque muchas veces no eran de amor, eran de odio o de amor-odio, pero sobre todo escribía sobre mujeres porque era más o menos lo que uno buscaba. Después pues no sé, de estar agobiado con un trabajo que no te gusta, de estar en un atasco, de estar haciendo zapping en la tele y todo es una basura. Salen de todas las cosas que te irritan. Todo sale de las experiencias personales, no sé ponerme en la piel de otro.
¿Compones porque te gusta hacerlo o es algo inevitable?
No es fuego que te quema dentro y lo sacas, a veces pasa pero normalmente te pones con la guitarra, una cosa lleva a la otra y al final estás haciendo una canción que te llena. El momento de la creación es un momento muy bonito.
Normalmente viene, al menos en mi caso, muy suavecito.
¿Eres de los que creen que cada canción debe tener un mensaje o simplemente cuentas una historia y que cada uno la entienda como quiera?
Cada uno que entienda lo que quiera pero mi canción tiene que tener un mensaje para mí. Un mensaje que yo entienda y si alguien lo entiende y lo sigue genial, si no que la escuche otra vez y si no pues que él se imagine lo que quiere decir esa canción. Hay canciones preciosas que a mí me gustan mucho y están escritas para Dios, y dices: no me lo hubiera imaginado nunca. Por ejemplo la canción de U2 ‘With or without you’ dicen que está escrita para Dios, entonces bueno cada uno entiende lo que buenamente quiere.
¿Entonces escribes para ti o para la gente?
Yo pienso en llenarme a mí y después el que lo quiera entender. Y lo bueno de un concierto es que estás tú haciendo algo tuyo, muy íntimo y muy personal y que puede haber alguien que se sienta identificado contigo. Conectar así con una persona, aunque sea una persona, es muy bueno, muy enriquecedor para los dos porque ves que alguien piensa como tú. Es un subidón de ego.
¿El tiempo que pasaste en Italia te sirvió para componer, reflexionar…?
Mucho, porque estuve muy solo, y cuando te encuentras así solo es cuando salen las canciones.
¿Tienes previsto sacar un disco?
Tengo previsto grabar algo. Yo no soy músico y me da mucho respeto meterme en un estudio con un metrónomo a cuadrar las cosas y a enlatar un poco la música. Que sí, que es el formato en el que se hace y las cosas tienen que cuadrar, pero no me gusta. Me gustan más las irregularidades de un concierto, un acorde que va más rápido, un compás que te saltas,… En realidad, el ser humano es así, irregular e imperfecto.
¿Cómo te gustaría que fuese el disco?
Muy tranquilo, algo muy relajado, muy muy acústico, muy simple y directo.
¿Cómo definirías tu estilo?
Folk acústico.
¿Qué tipo de música te gusta escuchar?
Escucho muchos clásicos americanos: Bob Dylan, Ryan Adams, Ben Harper. Y españoles: Quique González, Fito, Los Delincuentes, Mártires del Compás que ahora se han separado.
Si te pido que te quedes con un cantante…
Bob Dylan.
¿Y español?
Quique González. Básicamente él es quien más ha influido en que yo quiera hacer canciones y tocar la guitarra. Ahora está muy de moda pero yo lo conozco desde su primer disco en 1998, y no me avergüenza decir que es una influencia musical importante.
Proyectos:
Tocar en Frankamente. Yo voy al día.
También quiero grabar la canción para el videoclip, para colgarla por ahí y que mi amigo me haga el vídeo que está muy ilusionado.
¿Cómo te gustaría verte dentro de unos años?
Como ahora pero con un poquito más de satisfacción personal en cuanto a la música, y viviendo una vida un poco más salvaje.
No me lo planteo como un trabajo, esto tiene que salir de dentro.
Noelia Vázquez Calderón
• Entrevista a Yetoyoba:
“Esto te engancha al sueño, te mantiene ilusionado”
Lo que empezó como un juego entre chicos de instituto hace cuatro años, se ha ido consolidando hasta convertirse en lo que hoy conocemos por Yetoyoba. Un grupo de ‘pop artesanal’ como definen ellos mismos, formado por cuatro malagueños llenos de ilusión y ganas de superarse.
A sus 22 años, Toba, Yeyo, Nando y Rafa son los responsables de temas cada vez más populares como ‘Lucía’ o ’Ya no estás en mi cabeza’. Aunque Yetoyoba comenzó a gestarse en los recreos del colegio Los Olivos, no fue hasta hace un año y medio cuando se completó el grupo con la incorporación del batería, Rafa.
Nando, tras 12 años de conservatorio estudiando piano, Nando comienza la carrera de periodismo. Entonces decide dedicarse de lleno a sus estudios y dejar el conservatorio aunque sin abandonar nunca la música. Él es el encargado del teclado, aunque también se anima con la caja flamenca. ”Nos gusta cambiar”, afirmó.
Yeyo, uno de los precursores de Yetoyoba, reconoce haber compuesto más de 60 canciones desde sus inicios. Es la voz del grupo junto a Toba, compone, toca la guitarra y lo compagina con sus estudios de publicidad y relaciones públicas en la Universidad de Málaga.
Toba, la otra mitad de esta iniciativa y voz del grupo, estudia ciencias del trabajo, toca la guitarra y la caja flamenca. Asegura: “Cuando no estamos ensayando estamos juntos, somos amigos de hace muchos años ya y no tenemos problemas en decirnos las cosas, lo que nos gusta y lo que no”.
Rafa, la última incorporación de Yetoyoba, es el batería del grupo, pero al igual que todos también se atreve con otros instrumentos como la guitarra. Compagina sus estudios de óptica y diseño industrial en Madrid. Por lo que aprovechan los fines de semana para ensayar y probar nuevos sonidos.
¿Cómo empezó todo?
Toba: A mí siempre me había gustado la música pero nunca había cantado.
Yeyo: Yo sí tocaba la guitarra de antes, porque tengo familiares que son músicos. Pero ya un poco más serio fue en 2º de Bachillerato, cuando dijimos: “Vamos a juntarnos”. Nada más que para divertirnos, como hobby. En los recreos, en vez de irnos con la gente nos íbamos por ahí a cantar, nos poníamos debajo de un árbol a cantar.
¿Cómo se formó lo que hoy es Yetoyoba?
Nando: Cristóbal y Diego son los que empezaron.
Toba: Empezamos Diego y yo, y el grupo se llama así por nosotros porque a Diego le dicen Yeyo y a mí Toba. Y ya después vinieron Nando y Rafa.
Nando: Ellos empezaron en Bachillerato, y ya en la facultad (de turismo y ciencias de la comunicación) me dijeron: “Oye, ¿te quieres unir a nosotros para ir conformando un grupo más amplio?”, y yo me uní a ellos hace dos años. Al año siguiente empezamos a pensar que nos faltaba un batería. Yo conocía a Rafa del colegio y se lo comenté. Lo había visto tocar y me gustaba, y a él le encantó la idea porque además en aquel momento, decía que estaba esperando que le ocurriera algo así.
A día de hoy, ¿qué habéis grabado?
Nando: A nivel profesional nada. Tenemos un montón de canciones en el tintero, también nos interesa el mundo de la producción, para producirnos nosotros mismos los temas. Pero hasta ahora maqueta profesional, ninguna. Tenemos algunos temas grabados que son ‘escuchables’. A final de mes a ver si podemos terminar una maqueta mejor grabada por nosotros mismos también, pero con más elementos. Hemos grabado y regrabado tantas veces que ya vamos cogiendo alguna soltura y vamos introduciendo cosas que enriquecen las canciones.
En un futuro, cuando hayamos tocado por ahí y hayamos rodado bastante a ver si sacamos una maqueta más profesional grabada en estudio. Algunas canciones las hemos registrado ya pero estamos en proceso de profesionalizar.
¿Tocáis siempre vuestras canciones?
Toba: Versionamos muchas canciones porque eso es lo que le gusta a la gente, pero también presentamos nuestras temas.
Yeyo: Nos gusta que la gente se divierta y hay que cantarle canciones conocidas.
¿Tocáis en algún sitio fijo?
Nando: Hemos hecho algunas cosillas que han surgido puntuales. No tenemos una dinámica de conciertos pero nos van saliendo cosas y en medio vamos grabando nuevos temas que trae Yeyo o quien sea. Nos ponemos a ensayarlo a ver cómo podríamos mejorarlo, así que entre compromiso y compromiso vamos ensayando un poco a nuestro aire, y cuando tenemos una fecha fija preparamos concienzudamente ese concierto.
¿Cómo definís vuestro estilo?
Nando: La pregunta del millón.
Yeyo: Pop
Nando: Sí
Toba: Pero sin encasillarnos en nada porque nos gusta fijarnos en muchos estilos.
Nando: Cada uno tiene sus gustos, aunque lo ponemos todo en común cada uno intenta tirar para un estilo. Yo creo que es un popurrí pero principalmente pop. Pop tranquilo y artesanal como lo definió un día Rafa.
Yeyo: Tenemos alguna baladita, alguna más flamenquita, otra más funky. Como todavía no tenemos muchos músicos lo hacemos como podemos, a nuestra manera.
¿Componéis vuestras propias canciones?
Nando: El 90% de las canciones las compone Diego, él hace canciones como churros, pero a un nivel siempre muy alto. No sé como lo hace. Cristóbal también hace sus pinitos y Rafa también, componen algunos temas, y además con muy buen nivel. Yo soy el único que aunque he estudiado en el conservatorio, y se supone que tengo más conocimientos teóricos de música, soy hasta ahora el que no ha compuesto nada, aunque estoy trabajando en ello.
Toba: En la maqueta nueva van dos canciones de Rafa, y el resto son de Yeyo.
¿En qué os inspiráis para componer?
Yeyo: Sobre todo en cosas que te ocurren a ti mismo en la vida, amores, desamores, que es lo típico, pero también pensamientos de la sociedad, o de historias que te cuentan
¿Primera la letra o la música?
Yeyo: Cada canción es distinta. Eso es como te viene, igual una mañana te despiertas, te viene una melodía, la guardas y vas pensando que te inspira y vas mezclando todo. Pero siempre te pilla de imprevisto, yo no me siento a sacar una canción sobre algo, sino un día me siento de una manera, cojo la guitarra y plasmo lo que me transmite.
No hay un método que yo siga para componer. Te viene un día, y si te coge por la noche te pegas la noche en vela.
¿Qué supone para ustedes Yetoyoba?
Yeyo: A mí personalmente es una cosa que me realiza como persona. Lo haces porque disfrutas en el momento pero aparte es algo que se queda guardado ahí. Pasa el tiempo y recuerdas aunque sea de risas y eso te llena, ves que vas avanzando. Yo al componer, trato cosas que son mías muy personales, y ver gente que le gusta lo que haces y canta tus canciones, pues a mí eso me realiza.
Toba: Para mí significa mucho el grupo.
Nando: A mí la música es lo que más me gusta y esto podría ser el enlace con la posibilidad de poder dedicarme a la música. Esto te engancha al sueño te mantiene ilusionado, y además disfrutar con ellos que son amigos de toda la vida. Después de los ensayos nos juntamos también para salir y es un lujo poder estar con tus amigos haciendo lo que te gusta.
¿Qué expectativas tenéis o qué os gustaría que ocurriese?
Toba: nos gustaría que salieran muchos conciertos y poder tocar. Si se pudiera vivir de la música imagínate, pero de momento que nos vayan saliendo cosas, ir rodando, dando conciertos y cogiendo más soltura.
¿Pensáis que en Málaga es especialmente difícil darse a conocer?
Nando: Yo creo que es difícil en cualquier sitio.
Yeyo: Aquí no se tiene una cultura en los bares de tocar música en directo. En otros países o incluso en ciudades como Madrid o Barcelona sí hay muchos locales donde se hace música en vivo entonces hay muchas más posibilidades de sacar conciertos, que la gente te vaya escuchando, conociendo. Aquí es más difícil.
¿Qué veremos de Yetoyoba próximamente?
Yeyo: Lo último que hemos hecho es el videoclip de la canción ‘Grabada en mi subconsciente’, que lo hemos tenido que hacer para una asignatura de mi carrera con compañeros y amigos de la clase. Gracias al esfuerzo de todos ellos hemos quedado muy satisfechos con el resultado. Puedes verlo si pones Yetoyoba o ‘Grabada en mi subconsciente’ en Youtube (http://www.youtube.com/watch?v=NooP6o-DC9s). Y queremos hacer la maqueta, mandarla a todos lados y buscar conciertos que tenemos ya para verano.
Para más información, podéis visitar:
v http://www.myspace.com/yetoyoba
Noelia Vázquez Calderón
• Entrevista a Manojitos:
“Este es mi mundo, llevo desde los 6 años aquí, y Dios quiera que dure muchos más”
Son palabras del benjamín del grupo, Mario Salazar, que toca el cajón desde que tenía seis años. Ha trabajado en diferentes agrupaciones, hasta encontrarse con José Manuel. Actualmente, forma parte de Manojitos y es profesor de percusión en la escuela Aire Flamenco.
Con este nombre tan de la tierra, sobra decir que se trata de un grupo malagueño. Mario Salazar en la percusión, José Manuel como vocalista y Alfredo a la guitarra, conforman Manojitos. Tres malagueños muy flamencos que unen su arte para desarrollar lo que ellos consideran, tal y como asegura Mario: “Mi segunda vida”.
Con tan sólo 18 años, Mario Salazar tiene muy claros sus objetivos: vivir de la música. Sueño que espera cumplir poco a poco de la mano de Manojitos.
¿Cuándo comenzáis en el mundo de la música?
Yo llevo desde los 6 años tocando el cajón flamenco, he estado en 3 o 4 grupos y en una orquesta de baile de salón. José Manuel lleva 10 años en el mundo de la música, ha estado también en una orquesta de baile de salón. Él trabaja mucho fuera de aquí como en la Feria de Sevilla, en el Rocío. Y vamos siempre juntos.
Yo llevo un año trabajando con ellos y la verdad es que estoy encantado, es uno de los mejores grupos en el que he estado.
¿Cómo surge Manojitos?
El grupo ya estaba hecho antes de que yo llegara. Tenía otro percusionista que se llama Ale. Yo lo conocí a ellos porque Chema es muy amigo de mi padre lo conocí en la Feria de Málaga, y a partir de ahí empecé a trabajar con ellos.
¿Componéis o versionáis?
Componemos tanto nuestras canciones como hacemos canciones de muchos artistas como Sal Marina. Chema es un gran aficionado de Sal Marina y versiona muchas canciones de él, le da su toque flamenco, y las hacemos nuestras.
Para mí, como yo digo y he dicho, es mi segundo padre. Es el que me ha dado la oportunidad de estar donde estoy, de conocer a muchísima gente. Gracias a él estoy en el mundo de la música.
Para meterte en este mundo tienes que tener padrino y la verdad que yo he encontrado un buen padrino.
¿Qué estilos has tocado?
Pues en la orquesta de baile de salón normalmente lo que se suele tocar es pasodoble, chachachá, bachata, salsa, merengue,… He hecho un poquito de todo pero lo que más he hecho ha sido flamenco.
¿Dónde soléis actuar?
Tocamos más en Málaga que en otro sitio. Tocamos en este tablao (Querencia Flamenca), que me gusta mucho, también hechos tocado en el Cortijo de los Chalanes y estamos tocando también en el Amargo, que es otro pedazo de tablao.
¿Os habéis presentado a algún tipo de certamen o concurso?
Sí, tenemos previsto meternos en el certamen de malagueñas José María Alonso, donde se presenta Chema, y yo me presento a Málaga Crea Flamenco con la escuela Aire Flamenco, que es otro pedazo de escuela también.
¿Cuáles son tus referentes musicales?
A mí me encanta El Barrio. Y si me pones cante antiguo como la Paquera de Jerez o Manolo el Caracol no me lo quite.
¿Crees que actuaciones como las que las que hacéis en Querencia Flamenca o en el Amargo fomentan la música en la ciudad?
Si somos capaces de levantar Málaga, y levantar el flamenco. La verdad que Málaga tiene el flamenco olvidado y eso me molesta a mí y a todos los flamencos que hay en Málaga. Yo creo que llegará un día que Málaga esté por el flamenco y ojalá llegue pronto.
El mundo de la música es muy difícil pero si tú te empeñas puedes sacar muchas cosas de él. Si puedo dar un consejo a todo el mundo: que luche, porque seguro que lo consigue.
¿Qué es la música para ti?
La música es mi segunda vida. A mí la música no me puede faltar. Yo duermo con música, me levanto con música, como con música y lo hago todo con música. Si me quitas la música, yo no soy Mario.
Yo escucho muchos tipos de música, escucho flamenco como puedo escuchar jazz, salsa, reggaetón, pero sobre todo flamenco. Está bien conocer todo tipo de música, la gente tiene muy olvidada por ejemplo la música negra.
Proyectos:
Tenemos proyectos por Cádiz, Huelva. Actuamos en hoteles como el Barceló. Estamos ‘liadillos’.
FOTO: Ángel Porras Cano
TEXTO: Noelia Vázquez Calderón
• Entrevista a Nacho Artacho:
“Para mí componer es un trabajo entendido en el sentido más íntimo, es mi oficio, al que le dedico mi tiempo, mis ganas y mi pasión”
Nacho Artacho es un joven compositor malagueño que lleva más de 15 años en el mundo de la música. Su larga trayectoria le ha llevado a la producción de su primer disco en solitario, Los días y los hombres, compuesto por 9 temas llenos de sentimiento y personalidad.
Este joven malagueño comienza su andadura musical a los 16 años con el grupo Incas, hasta que comienza su camino en solitario en 2003. Durante todo este tiempo ha tocado diferentes ramas musicales de la mano del compositor y pianista Miguel Pérez o del cantautor José Antonio Delgado.
Compositor y músico polifacético ganó el segundo premio en el Certamen de Canción de Autor “Villa de Alameda”, ha participado como columnista en diferentes publicaciones, presidió el jurado del certamen literario “Emilio Salgari”, ha colaborado con Pablo Accino en la redacción de los guiones cinematográficos como “Jaque” y “Son juegos de la luz en el espejo”, y actualmente es profesor de lengua y literatura en el instituto “Jacobo Orellana” de Alameda (Málaga).
Desde los 16 años ha estado escribiendo y leyendo, y reconoce que es su pasión y su vida. Después de tanto tiempo ha logrado llevar a cabo su disco Los días y los hombres con la ayuda de Miguel Pérez como arreglista y director musical.
¿Cuándo empezaste en el mundo de la música?
Hace 15 años, tenía 16. Empecé con los compañeros en el instituto, a echar las tardes de los viernes, empiezas a tocar y cuando te quieres dar cuenta lo que era una manera de divertirte, te va gustando más, y empezamos con las primeras teterías que había en Málaga. Había una muy chititita en Los Guindos, que se llamaba Trotamundos, y allí experimentábamos. Los primeros conciertos se llenaban mucho, era casi como un juego, y a partir de ahí nos lo fuimos tomando más enserio.
Empecé con el Grupo Incas, teníamos muy poca idea y muy poca vergüenza (sonríe). Experimentábamos mucho porque no teníamos idea de nada, entonces tenía una parte muy positiva. Como uno no tiene la conciencia de las cosas, se atreve con todo y salen cosas muy imaginativas.
¿Cuándo empiezas a cantar en solitario?
Hace unos 8 años porque cada uno tiro por su lado. Me costó un poquillo porque en el aspecto musical no sabía dónde ubicarme. Habíamos estado 6 años haciendo lo que nos daba la gana sin tener que ponerle etiquetas. Al principio entré en los circuitos de canción de autor pero a mí nunca me ha hecho mucha gracia la etiqueta, porque se supone que la canción de autor está sujeta a un mensaje, y a mí me da pánico decirle a la gente lo que tiene que hacer. Entonces empecé a picotear por otros lados y al final he acabado haciendo, jazz, coplas,…un poquito de todo.
¿Cuáles son tus influencias?
Yo escucho todo lo que puedo, porque es la única manera de aprender. Tuve un pelotazo muy grande cuando empecé a escuchar a Silvio Rodríguez, empecé a tocar la guitarra porque escuche un disco de Silvio y me volvió loco. A los 3 o 4 años tuve que dejarlo porque más que influencia lo imitaba, y empecé a hacer otras cosas. Hoy por hoy me gusta un poco de todo. Me gustan mucho los compositores de los años 60, el flamenco antiguo, flamenco jondo, música popular sudamericana,…
¿En qué estilo te ubicas?
No me gusta ubicarme en un estilo determinado. No sabría definir mi estilo. Sobre todo lírico, pero en el sentido más amplio. Le concedo mucha importancia a lo poético cuando escribo, y me gusta tener mucho cuidado con la voz, que suene bonito.
¿En qué, quién o cómo te inspiras para componer?
Yo no creo mucho en la inspiración. Yo soy muy trabajoso para escribir. Eso de me llegó una noche y me puse a escribir, no me pasa. Necesito ponerme y soy perfeccionista hasta lo maniático. Puedo estar 5 meses con una canción porque en el fondo lo hago para mí. Para mí componer es como una obra de carpintería. Para mí es un trabajo pero entendido en el sentido más íntimo, es mi oficio al que le dedico mi tiempo, mis ganas, mi pasión.
Cuando escribo o cuando canto, no sé si hago bien o mal, pero no pienso en quién me escucha o me lee, pienso en si yo estoy contento con lo que estoy haciendo.
Tengo personas en las que pienso cuando escribo, en qué pensarán ellos. Tengo amigos que son músicos muy grandes como Miguel Pérez o José Antonio Delgado que no me dejan descarrilarme.
¿Sobre qué temas te gusta escribir?
A mí me gusta complicármelo un poquito. Tiendo a ser un poco filosófico, me gusta pensar en el porqué, hay cosas que me inquietan mucho. El dolor humano me inquieta mucho, el origen de las cosas.
¿Por qué ahora el primer disco en solitario y no antes?
Primero por el dinero. Yo recuerdo el día que aprobé las oposiciones, lo primero que pensé fue: ahora voy a poder grabar mi disco, y así ha sido. Al no tener una productora detrás, porque era una propuesta muy arriesgada y hoy por hoy nadie va a arriesgar por una cosa así, sabía que tenía que hacerlo yo.
¿El disco está enteramente compuesto por ti?
Sí, menos una letra de un chico que es de la asociación H.I.J.O.S., sobre las desapariciones en la dictadura argentina. ¿Y la música? Hay una música de un amigo, José Antonio Delgado, y los arreglos para la orquesta son de Miguel Pérez, un compositor malagueño, con el que he tenido la suerte de trabajar. Hacemos Jazz, copla, fusionamos boleros, y él fue el que me propuso orquestar las canciones
¿Cuál es la canción que más te gusta del disco?
No sabría decirte porque yo disfruto mucho mientras compongo, ese tiempo lo disfruto y lo sufro mucho porque hay una relación intensa que no me puedo quitar de la cabeza. Mientras las voy haciendo cada canción me parece la que más me gusta y cuando pasa el tiempo casi todas dejan de gustarme.
Hay una del disco, es la más extraña pero es a la que más cariño tengo, 1939. Es la historia del abuelo de una amiga mía, que estuvo preso en un campo de concentración en Torremolinos durante la guerra civil. Me contó la historia, me pareció tan increíble que le dije que se la tenía que escribir.
¿Estás satisfecho con la acogida que está teniendo el disco?
Sí, la verdad es que sí. Yo sabía que era un disco muy denso y muy conceptual, y sabía que no le iba a gustar a todo el mundo. También hay gente que se ha emocionado mucho, que le llega mucho.
En Málaga está muy complicado encontrar sitios. Yo tengo mucha suerte porque tengo un sitio fijo donde llevó 9 años cantando, en la tetería el Harén.
¿Dónde podemos encontrar tu disco?
Lo podéis encontrar en la tienda de discos Candilejas y en la librería Cincoechegaray.
Has ganado algunos premios, has trabajado como colaborador en alguna publicación, ¿estás satisfecho con tu trayectoria?
Si he ganado alguno en los certámenes de canción de autor, porque con la orquesta no puedo todavía. Pero alguno sí que ha habido. Estuve un par de años de columnista en Huellas y en un portal, musicadeautor.com.
Lentamente he hecho cosas, pero el disco ha sido una odisea y se ha llevado las fuerzas de 5 años, le hemos dedicado 5 años. Ha sido una aventura maravillosa, y terrible por la angustia de pensar que te quedabas a mitad. Hubo un momento en que se paró la producción y coincidió que venían Víctor Manuel y Ana Belén y me dijeron que su director musical se dedica también a producir, que era muy buena persona y que intentara hablar con él. Le gustó la idea y me llevó para Madrid, donde hicimos el último año del disco, fue muy interesante. Que una persona que lleva arriba 20 años, que tenga esa humanidad y casi por amor al arte lo haga, fue precioso.
Muchas veces uno se plantea que a lo mejor no merece la pena lo que hace. Yo sé que no voy a pegar el pelotazo porque todavía no consigo creer que mi trabajo pueda resultar interesante. Pienso que se lo tiene que creer el que hace cosas indispensables, el que nos alimenta y nos viste. Cuando yo canto pienso que la gente que viene no tiene porque estar ahí, yo no le soy necesario a nadie. Es un lujo pensar que hay otra persona que dedica su tiempo libre y su dinero para verte a ti, a mí me impone un poco.
Estoy muy contento, sobre todo por cómo se te abre el abanico de conocimientos, lo que aprendes de uno de otro, la gente que conoces.
¿Cómo logras compaginarlo todo?
Hay temporadas más difíciles de compaginar por las energías que te lleva. A mí me gusta mucho mi trabajo como profesor y si lo quieres hacer bien te tienes que volcar. Dar clase me deja las tardes libres pero acabo reventado. Lo que peor llevo es lo de compaginar los conciertos, antes cantaba más, porque también tenía más energías, uno hacía más locuras pero, los años pasan. Alguna vez sale la oportunidad de un concierto, pero de alguna manera puedo elegir porque digamos que no tengo que comer de eso, por eso también he podido hacer el disco.
Actualmente sigo haciendo conciertos por Málaga, Granada, Jaén y algunos pueblecitos en verano.
En el futuro:
Tengo idea de irme a Lisboa a grabar con músicos portugueses pero ya veremos. Es una ciudad y una música que me gusta mucho.
Yo firmaría ahora mismo por poder seguir grabando mis discos como pueda, que ya será un logro que pueda seguir teniendo un mercado, aunque sea reducido, y que siga teniendo un sitio donde poder cantar. Me gustaría verme con 60 años haciendo cosas mucho mejores que las que hago ahora y peores que las que haga con 70.
Para más información, podéis visitar su web:
v www.nachoartacho.net/web/
FOTO: Florencia Lewkow
TEXTO: Noelia Vázquez Calderón
• Entrevista a Francisco José Fernández Leal:
“Para mí el flamenco es una forma de vida. Lo llevo siempre conmigo”
A sus 23 años, Francisco José Fernández, conocido como “El Pape”, es profesor de guitarra, en la escuela Aire Flamenco, desde hace un año. Joven, guitarrista autodidacta y compositor, se confiesa un enamorado del flamenco con muchas ganas de triunfar.
Empezó a tocar la guitarra en su habitación a los 14 años. Cuenta que anotaba las canciones en una servilleta de papel y se ponía a tocar durante horas. Poco a poco, con práctica y constancia, se metió en una comparsa de carnavales. Pero cuando comenzó a ensayar en la escuela Aire Flamenco, de la que actualmente es profesor, se decantó definitivamente por este arte, al que se dedica desde entonces. Y asegura: “Yo soy flamenco. Lo llevo en la sangre”.
Actualmente forma parte del grupo Tatango. Compuesto hace dos meses por Mario, Beli, Carmen, Patri y “El Pape”. Un grupo de jóvenes con mucha ilusión y ganas de trabajar.
A pesar de sus ganas de triunfar, se define como una persona prudente, a la que no le gusta llamar la atención: “Yo soy de las personas que miro, callo y aprendo”.
¿De dónde viene la afición por la guitarra?
En mi familia nadie toca la guitarra, nada más que mi tío Paco. Él me metió el gusanillo y me fue gustando.
¿Y cómo aprendiste a tocarla?
Yo aprendí a tocar la guitarra con mi madre a las tres de la mañana. Yo me sentaba con mi madre, ella me cantaba y yo le tocaba, y después tocándole a mi abuela. Mi tío me decía “ve por aquí o ver por allí”.
Mi tío es Paco Leal, él tocaba la guitarra cuando era joven pero ahora la toca para él. A él le encanta el flamenco, es socio de la peña de Juan Breva desde que tenía 22 años. Tiene carrera desde chiquitillo, se iba a las bodas gitanas donde no podía entrar nadie, y aparecía con la camisa rota. Mi abuela le decía que de donde venía y le decía: “No te asuste mamá que vengo de una boda gitana y allí se rompen las camisas”.
Entonces, ¿has recibido mucho apoyo por parte de tu familia?
Siempre. Cuando empecé a tocar la base de bulerías la aprendí en mi casa. Mi madre cantaba cuando era más joven, y mi tío me da información sobre otros palos que yo no conozco. Él me dice como van los tiempos, me prepara el terreno y yo lo siembro. Lleva toda la vida dedicada al flamenco. Me ha dejado en herencia una guitarra. Él tiene dos, una de “Fosforito” y la otra de Juani Santiago, tallada a mano, y me ha dicho que cuando él falte una será para mí y otra para mi prima Sandra, que también es muy flamenca.
¿Nunca has dado clases?
Un par de clases he dado para perfeccionar lo que tenía, pero lo básico lo he aprendido todo yo sólo. A mí los conservatorios no me gustan, yo no sé solfeo y te puedo tocar lo que tú quieras. La práctica es lo más importante, y tener oído.
También compones, ¿no?
Lo intento, pero todavía soy muy nuevo para hacer muchas composiciones. A mí me encanta pero todo lo que compongo me suena parecido a algo que ya he escuchado. Vas escuchando y de esas personas es de donde coges tu estilo, después ya lo modificas y sacas el tuyo propio. “El Tomate”, por ejemplo, tiene el estilo de Pedro Blanco, Kike Naranjo y Pedro Escalona, y de esos tres ha cogido cosas y se ha hecho su propio estilo.
¿Qué es para ti el flamenco?
Es como una forma de vida. Yo el flamenco lo llevo conmigo siempre a todos lados. En el coche tengo el disco del “Tomatito”, en mi casa me pongo a escuchar y a ver vídeos, en la escuela estoy todo el día, entro a las cinco y media o las seis y salgo a las nueves y media o 10, y los días que ensayo con el grupo pues salimos a las una y media. Hoy por ejemplo tengo ensayo.
¿Qué te gusta más del flamenco?
A mí el flamenco me encanta pero verás, hay palos y palos. A mí me gusta más unas bulerías que una soleá por ejemplo, o me gusta más la soleá por bulerías, los vientos, los palos alegres, que no toque la guitarra y me quede dormido. Con un cantaor o con las palmas, me da igual, pero un cante alegre. Cuando tengo que tocar los tristes también los toco. Hay que saber tocar de todo pero, si tengo que elegir, elijo los palos alegres: alegrías, bulerías, fandangos,… que te den vida.
Yo sé tocar prácticamente de todos los palos, no te voy a decir todos porque eso es muy difícil, nunca se termina de aprender. Fandangos hay millones, bulerías hay cinco o seis tipos, para aprender a tocar todos los palos te tienes que dedicar prácticamente toda la vida.
¿Tus artistas preferidos e influencias?
“El Tomatito”, ese es sobre todo. “El Tomate”, “Chicuelo” y “Moraito”, principalmente. Aunque también he escuchado otros como “El Niño Ricardo”.
¿Y has tenido la suerte de conocer a alguno de ellos?
Conocí a Enrique Naranjo, que fue uno de los maestros del “Tomate”. Antes de morir, yo iba a dar clase con él, pero al final no iba porque me surgía un problema u otro. Yo era monitor de niños chicos, el nieto estaba conmigo y me decía: “Dice mi abuelo que lo que no le ha hecho “El Tomate” se lo has hecho tú”. Y me dejó una falseta escrita. Por lo demás, ojalá conociera yo al “Tomate”. Y tocar algo con él, ¿no? No tocar no, que toque él y yo miro, como toque yo, se va a reír de mí. Tocar algo muy simple sí, muy básica.
¿Qué proyectos tenéis para Tatango?
Para Catango tenemos los proyectos de tocar donde sea, donde nos llamen. ¡Cómo ahora está el flamenco más de moda!
¿Tienes alguna manía antes de salir a tocar?
Cuando tocamos me pongo muy nervioso. Yo tengo un ritual que te lo voy a decir y te vas a hinchar de reír. Todo el mundo se hincha de reír y encima me regaña. Yo antes de actuar tengo que comer algo. Nadie le da por comer por los nervios, pues yo tengo que comer algo si no, no salgo porque una vez fui a tocar a los carnavales, no cené, y me equivoqué muchas veces. Y un día que tocamos en la final de Málaga, quedaban 20 minutos y me fui a cenar vestido y todo, llegué hasta tarde. Si no como no toco la guitarra.
¿Le has puesto nombre a tu guitarra?
Yo sí, siempre. La primera que tenía se llamaba Debla, que es la virgen gitana y un palo del flamenco, y ésta se llama Canastera. Me la he comprado hace poco y estoy muy contento con ella, es de ciprés alemán con detalles en roble y las clavijas de nácar. Es como mi novia, ella va conmigo a todos lados, a casa de mi novia, a una fiesta,… Es parte de mí, es lo que le falta al brazo. Cuando estás tocando todo tu cuerpo está unido por la guitarra.
En el futuro:
Mucha guitarra y romper muchas cuerdas. Yo me he propuesto vivir de la guitarra, sé que es difícil y que tienes que dedicarle horas, pero me encantaría dedicarme toda la vida al flamenco, y ya he empezado la carrera.
Me gustaría hacerme famoso y que me conozca mucha gente. Además es una promesa que he hecho a dos personas. Una es a mi novia Jose, que se lo prometí cuando entré en la escuela, y la otra persona es mi abuela. Yo tocaba la guitarra en mi casa antes de dedicarme al flamenco, y mi abuela, la pobrecilla, se tiraba escuchándome horas. Ella murió con 90 años y cuando estaba en su tumba se lo juré, y ahora lo tengo que cumplir.
Noelia Vázquez Calderón