Rafa Toro

• Entrevista a Rafa Toro:
“No me lo planteo como un trabajo, esto tiene que salir de dentro”
Este ‘escritor de canciones’ y amante de los clásicos americanos entiende y transmite la música desde el sentido más íntimo y personal. Una vía de escape donde Rafa Toro plasma sus inquietudes y pensamientos con una sensibilidad especial.
Rafa Toro, malagueño de nacimiento, a sus 26 años ya cuenta con una lista de más de 60 temas donde ha depositado una pequeña parte de él en cada uno, ya que su fuente principal de inspiración son sus experiencias vitales.
Con su guitarra a cuestas, Rafa nos cuenta su trayectoria, su presente y sus expectativas. Muy pronto podremos ver su primer videoclip, grabado en Almería, de la canción ‘Cambiar de pellejo’, de la que nos ha adelantado que: “Es un tema que habla de escaparte de aquí, de perderte en un desierto y no volver”.
¿Cuándo y cómo comienzas a introducirte o a interesarte por el mundo de la música?
Con 17 años compré mi primera guitarra. Acabé un trabajo de verano y me pagaron un dinero, y con el primer dinero que cogí me compré una guitarra muy mala. Sin saber tocarla ni nada me puse a ver partituras. Y lo de escribir canciones pues no sé, supongo que me gusta escribir y un formato bueno para escribir algo es una canción. Un formato compacto, reducido en el que intentas expresar una idea de una manera directa, y eso me gusta.
Mis primeras canciones no me gusta cantarlas, de hecho ni me acuerdo de algunas, porque una canción lleva a otra y a otra, y al fin y al cabo lo que más te gusta es lo que estás haciendo ahora, en el momento, en el día a día.
¿Has formado parte de algún grupo?
No, una vez tocamos en un concierto unos amigos y yo en Sicilia. Fue una noche muy especial y me gusta decir que eso es un grupo que yo tuve, pero en realidad no era un grupo. Éramos nosotros que nos reunimos allí, vinieron a verme unos amigos y surgió algo muy chulo.
¿Prefieres cantar en solitario?
Nunca me ha gustado tocar con nadie. Tengo una idea de la música muy estricta, y de las letras, entonces no me gusta que alguien venga y me diga: por aquí o por allá. Soy muy egoísta para eso.
¿Dónde sueles hacer tus conciertos?
En sitios de Málaga, del centro sobre todo. El último fue en el Trifásico.
¿Te gusta interpretar canciones de otros artistas?
Mucho, porque las llevas a tu terreno. Por ejemplo la canción de Bob Marley ‘Redemption song’, de esa han podido hacer 1.000 versiones, algunas muy malas, pero Johnny Cash tiene una versión donde la lleva a su terreno, a su estilo, y me gusta incluso, no más, pero igual, casi igual que la original, por eso mismo, porque puedes reinventar una canción y hacerla tuya, en parte. Y me gusta cantar en mis conciertos alguna versión.
Canto mis canciones y cuando veo que se aburren mucho pues meto alguna conocida, pero tampoco me gusta cantar las típicas canciones que se cantan. Ahora estoy haciendo en los conciertos una de The Killers en formato acústico. Suena totalmente diferente al formato suyo que es mucho más de banda.
¿Qué instrumentos tocas?
La guitarra acústica. El sonido que me gusta es el sonido folk acústico. La guitarra eléctrica es meterse en un mundo en el que puedes estar toda tu vida estudiándolo. La guitarra clásica pues, tengo alguna rumbilla. Si hay que tocar una rumba se coge la guitarra española y queda un poco mejor.
¿Nunca te has animado por ejemplo con el cajón flamenco?
Me gusta mucho el flamenco, y lo respeto mucho como para ponerme yo a aporrear una caja o a intentar hacer una cosa que no… En realidad tienes que haber nacido ahí, haberlo mamado, y sentirlo de otra forma, no solamente que te guste. Y si yo llevo toda mi vida escuchando una música pues eso es lo que creo que tengo que hacer, pero tengo algunas letrillas eso sí. Soy andaluz y eso no se puede negar, salen solas, pero canciones muy ligeritas.
¿Te sientes identificado con el término ‘cantautor’?
No. La idea que todo el mundo tiene de un cantautor es falsa, es algo condicionado totalmente. La idea es de un tío muy empalagoso, muy meloso. Cuando yo era chico la idea de un cantautor era eso. Ahora mismo sé que no es eso pero no me gusta que me llamen cantautor.
¿Prefieres cantante y compositor?
Escritor de canciones, escribo canciones, hago canciones. El término americano ‘songwriter’ me gusta más, pero es un poco pedante.
Un cantautor, me dijo un colega, es un tío que canta solo y cobra muy poco.
¿Compones enteramente tus canciones, es decir, música y letra?
Sí, pero la música no tiene grandes cosas, solamente saber hilar cuatro acordes, y las mejores canciones del mundo para mí, son eso, son cuatro acordes, uno detrás de otro y ya está. Lo que las hace grande es el sentimiento que está dentro de la canción, la letra. Bob Dylan tiene canciones muy muy simples y son una maravilla.
¿Entonces buscas primero la letra que la música?
Normalmente sí. A veces estás con la guitarra haciendo tonterías y sale de casualidad algo, y después se te olvida e intentas buscarlo, pero normalmente la letra primero.
¿Qué te hace escribir, en qué piensas o qué te inspira?
Necesito buscar inspiración pero viene de viaje sobre todo, de moverme a algún sitio fuera de casa, fuera del trabajo y de todo ese tipo de cosas, y entonces la mente ya está un poco más quieta, más libre y sale solo.
¿Eres de los que va con la libreta a todos lados por si viene alguna idea o eres más de meditar y pensar sobre lo que quieres escribir?
Yo robo papeles de los sitios si tengo que escribir algo (entre risas). Normalmente me acuerdo, tengo ideas y las desarrollo luego. Sobre todo desarrollo una idea y las palabras las encuentro cuando ya tengo la guitarra conmigo.
¿Sobre qué temas escribes?
Antes, con 19 años, sí que escribía siempre a mujeres sobre todo. No eran sólo de amor, porque muchas veces no eran de amor, eran de odio o de amor-odio, pero sobre todo escribía sobre mujeres porque era más o menos lo que uno buscaba. Después pues no sé, de estar agobiado con un trabajo que no te gusta, de estar en un atasco, de estar haciendo zapping en la tele y todo es una basura. Salen de todas las cosas que te irritan. Todo sale de las experiencias personales, no sé ponerme en la piel de otro.
¿Compones porque te gusta hacerlo o es algo inevitable?
No es fuego que te quema dentro y lo sacas, a veces pasa pero normalmente te pones con la guitarra, una cosa lleva a la otra y al final estás haciendo una canción que te llena. El momento de la creación es un momento muy bonito.
Normalmente viene, al menos en mi caso, muy suavecito.
¿Eres de los que creen que cada canción debe tener un mensaje o simplemente cuentas una historia y que cada uno la entienda como quiera?
Cada uno que entienda lo que quiera pero mi canción tiene que tener un mensaje para mí. Un mensaje que yo entienda y si alguien lo entiende y lo sigue genial, si no que la escuche otra vez y si no pues que él se imagine lo que quiere decir esa canción. Hay canciones preciosas que a mí me gustan mucho y están escritas para Dios, y dices: no me lo hubiera imaginado nunca. Por ejemplo la canción de U2 ‘With or without you’ dicen que está escrita para Dios, entonces bueno cada uno entiende lo que buenamente quiere.
¿Entonces escribes para ti o para la gente?
Yo pienso en llenarme a mí y después el que lo quiera entender. Y lo bueno de un concierto es que estás tú haciendo algo tuyo, muy íntimo y muy personal y que puede haber alguien que se sienta identificado contigo. Conectar así con una persona, aunque sea una persona, es muy bueno, muy enriquecedor para los dos porque ves que alguien piensa como tú. Es un subidón de ego.
¿El tiempo que pasaste en Italia te sirvió para componer, reflexionar…?
Mucho, porque estuve muy solo, y cuando te encuentras así solo es cuando salen las canciones.
¿Tienes previsto sacar un disco?
Tengo previsto grabar algo. Yo no soy músico y me da mucho respeto meterme en un estudio con un metrónomo a cuadrar las cosas y a enlatar un poco la música. Que sí, que es el formato en el que se hace y las cosas tienen que cuadrar, pero no me gusta. Me gustan más las irregularidades de un concierto, un acorde que va más rápido, un compás que te saltas,… En realidad, el ser humano es así, irregular e imperfecto.
¿Cómo te gustaría que fuese el disco?
Muy tranquilo, algo muy relajado, muy muy acústico, muy simple y directo.
¿Cómo definirías tu estilo?
Folk acústico.
¿Qué tipo de música te gusta escuchar?
Escucho muchos clásicos americanos: Bob Dylan, Ryan Adams, Ben Harper. Y españoles: Quique González, Fito, Los Delincuentes, Mártires del Compás que ahora se han separado.
Si te pido que te quedes con un cantante…
Bob Dylan.
¿Y español?
Quique González. Básicamente él es quien más ha influido en que yo quiera hacer canciones y tocar la guitarra. Ahora está muy de moda pero yo lo conozco desde su primer disco en 1998, y no me avergüenza decir que es una influencia musical importante.
Proyectos:
Tocar en Frankamente. Yo voy al día.
También quiero grabar la canción para el videoclip, para colgarla por ahí y que mi amigo me haga el vídeo que está muy ilusionado.
¿Cómo te gustaría verte dentro de unos años?
Como ahora pero con un poquito más de satisfacción personal en cuanto a la música, y viviendo una vida un poco más salvaje.
No me lo planteo como un trabajo, esto tiene que salir de dentro.
Noelia Vázquez Calderón